Es cierto como dices que el agujero negro en el que han vivido los economistas ha ayudado a dar cobertura teórica a la elite financiera pero como bien dice éste ha sido un problema fundamentalmente de ausencia de regulador y ausencia de liderazgo político. La relación incestuosa entre la banca y la clase política clama al cielo.
Hoy en día hay seis veces menos de agentes del FBI dedicados a crímenes financieros que en los años 80 durante la crisis bancaria de los Savings & Loans. Durante aquella crisis se encarceló a más de 1000 financieros por fraude. La crisis actual es 30 veces más grande por lo menos que aquella de los años 80. Hay seis veces de agentes del FBI menos y CERO encarcelaciones. Aquí, exactamente lo mismo que en Estados Unidos.
Esto son decisiones POLÍTICAS. Obama podría contratar a 10.000 nuevos agentes del FBI de las listas de desempleados de Wall Street para dedicarse a desenmascarar los fraudes con una simple firma . Si no lo ha hecho ya es por pura y dura corrupción. Digámoslo alto y claro. El símil del Gatopardo es perfecto. Han permitido la elección de un presidente negro para que todo siga igual. Aquí, exactamente lo mismo que en Estados Unidos
Empecemos a regular ahora mismo:
- Un Banco no puede dedicarse a especular en banca de inversión y trading con los depósitos y garantías del Estado. Si quiere dedicarse a la Banca de Inversión perfecto pero que todo el mundo sepa que no hay garantías de ningún tipo caíga quien caíga.
- Apalancamiento bancario máximo de 1:12
- Cualquier crédito no garantizado por un bien mueble o inmueble (créditos al consumo o tarjetas de crédito) debe de estar cubierto por un 100% de reservas de capital.
- 80% Loan to Value mínimo de precio de compraventa. NO precio de tasación
- No más que el 30% del sueldo neto del hogar hipotecado dedicado al pago mensual.
- Repudiación de los contratos de CDS y derivados que no puedan probar la existencia de contrapartes 100% solventes en caso de cualquier eventualidad. Creación de organismo de intermediación de derivados que pueda probar la solvencia de todos los que intervienen en el mercado de derivados.
- Cerrar las instituciones insolventes sin importar el tamaño. Garantizar solamente los depósitos y los money market funds para que los ciudadanos y empresas sigan funcionando.
- No más juegos contables. Establecer criterio Mark to Market donde los activos se contabilicen a precio de mercado y no al que desearían los bancos. Existe un mercado y el precio de los activos se puede conocer inmediatamente.
- No más contabilidad fuera de balance. Solamente Wells Fargo posee un 1,76 billones de dólares fuera de balance con una cantidad de basura ingente. Nicolás tiene razón. Las perdidas siguen ahí. No han salido a la luz. El FMI vuelve a equivocarse. Las perdidas son más que 2, 3 billones. Si la contabilidad no es clara, no hay mercados y todo se puede venir abajo. Al final siempre gana el Cash Flow.
- Aplicación del Código Penal. Las personas que han cometido delito falsificando documentos, prevaricando, estafando y apropiación indebida deben de ser encarceladas sin excepciones. La función primoridal del Gobierno es garantizar el Estado de Derecho y el principio de igualdad ante la ley. Sin eso nos convertiriamos en una República bananera o algo peor.
Todo esto que digo suena durísimo y lo es pero mucho más lo es ignorar el problema y meter la mierda debajo de la alfombra. El partido Nacional Socialista solamente tenía el 2% de los votos en 1928 y en pocos años ya era mayoría. Sería un error catastrófico por parte de los políticos ignorar la rabia que existe en una gran parte de la población. No queda mucho tiempo.
Publicado por: plaentxi | 22/04/10 en 4:29
El futuro esta por escribir y la prudencia es una virtud pero la realidad ha superado cualquier ficción optimista hecha hace unos meses
Publicado por: Jose Carlos diez | 22/04/10 en 10:09
Independientemente de sí el modelo sueco es el mejor o no ¿en qué coinciden estos banqueros veteranos como Aristóbulo, Volcker o Bo Lundgren como principios básicos ante crisis bancarias?
- Actuación rápida y decisiva sacando los trapos sucios a la luz. Cuanto más se oculte la situación peor el resultado final. No hay mercado sin transparencia. Los balances bancarios tienen que ser claros y diáfanos sin trampa ni cartón.
- Proporcionar liquidez solamente empeora las cosas si no se ataca el problema de fondo de insolvencia.
- Los gestores irresponsables y que realizaron una gestión deficiente deben de ser purgados de manera expeditiva. No se debe premiar la mala gestión porque se crea una cultura de golfos y corrupción.
- El contribuyente tiene que poner dinero solamente en última instancia una vez que se haya llegado hasta arriba en la escala de acreedores empezando por los accionistas y acabando por los bonistas si es necesario.
- El contribuyente solamente puede aceptar el coste si se explican las cosas con claridad y el coste de las alternativas.
Justamente todo lo contrario de lo que se ha hecho hasta ahora. Aquí se habla de cisnes negros como si esto hubiera sido la consecuencia de una carambola cósmica. Pero lo que ha pasado era completamente previsible. Ya en el 2003 el Economista Jefe del BIS (el Banco Central de los Bancos Centrales) William White, estaba avisando a todos los bancos centrales que se estaba produciendo un fraude sin precedentes en el sistema bancario. Aquí dejo este artículo de la edición internacional del Spiegel como prueba http://www.spiegel.de/international/business/0,1518,635051,00.html
Si hubiéramos tenido reguladores responsables e íntegros como Aristóbulo o Volcker seguro que la crisis nunca hubiera llegado a este extremo y se hubiera atajado muchísimo antes.
La realidad es que estamos siendo dirigidos por corruptos y negligentes sin la talla, integridad y visión de los hombres de estado que anteponen el principio de interés general por encima de su propio interés. Y hablo de la izquierda y la derecha. Se está metiendo el dedo en el ojo de la gente humilde y a toda una generación de jóvenes y no tan jóvenes. ¿Como es posible que solamente Citibank haya repartido un bonus entre sus ejecutivos de 5.300 millones de Dólares en el 2009?
Viendo tales despropósitos yo ya no temo por una reedición de la Depresión del 29. Lo que me da miedo es la Depresión de 1873 más lejana e ignorada pero más dura, donde se acabo ahorcando a muchos banqueros en las plazas públicas por multitudes que se tomaron la justicia por su mano.
Si no se empieza a seguir el principio de interés general y a cumplir la ley llegará un momento en que las multitudes estafadas y empobrecidas se tomarán la justicia por su cuenta.
Espero que la clase política y los banqueros se den cuenta de la situación.
jueves, 22 de abril de 2010
miércoles, 21 de abril de 2010
enfrentarse al poderoso lobby eléctrico
Según las Cámaras de Comercio, el ICE se ha reducido en 1,4 pp en el primer semestre del año, lo cual no hace más que complicar aún más el conjunto de indicadores que utilizan las empresas de rating. Por ahora Grecia está pagando 4 veces más que España por la deuda a corto plazo, pero los analistas mantienen una elevada incertidumbre sobre el futuro de la capacidad de endeudamiento. Pueden encontrarse así a Solchaga criticando ácidamente a Zapatero y a la vez celebrando que el Gobierno esté dispuesto a adoptar “medidas impopulares”. Por su parte, Viñals (FMI) estima que la economía española puede sufrir una doble recesión-un dip- que “provocaría que el desempleo llegase al 24, 5 % en 2011, los precios de la vivienda cayesen un 15 % y la morosidad llegase al 7,8 %”. Por otro lado, el director del IEE, Juan Iranzo, ha estimado que “la economía española muy probablemente deje de caer este trimestre”. Ahí tienen también al ICO emitiendo 383 millones de euros en bonos Samurai a 5 años. Así que, la ministra Salgado y el ministro Sebastián no van a tener más remedio que enfrentarse al poderoso lobby eléctrico, ya que según Gabarró, quieren que la tarifa eléctrica suba por encima del 20 % en la próxima revisión del 1 de julio.
Y todo ello por la restricción de pertenecer al Euro que tanto nos ha beneficiado. Aprovechen para entender esto el análisis elaborado por el profesor Joaquín Zamorano Valiña bajo el título “El verdadero régimen monetario de la UME”.
Y todo ello por la restricción de pertenecer al Euro que tanto nos ha beneficiado. Aprovechen para entender esto el análisis elaborado por el profesor Joaquín Zamorano Valiña bajo el título “El verdadero régimen monetario de la UME”.
francis cabrel
"Todo aquello que escribí" — Versión al español de L'encre de tes yeux, cantada por el mismísimo Francis Cabrel
Si algún día la ves
elle disait (HQ)
lunes, 19 de abril de 2010
Louise Bogan
Roman Fountain by Louise Bogan
Up from the bronze, I saw
Water without a flaw
Rush to its rest in air,
Reach to its rest, and fall.
Bronze of the blackest shade,
An element man-made,
Shaping upright the bare
Clear gouts of water in air.
O, as with arm and hammer,
Still it is good to strive
To beat out the image whole,
To echo the shout and stammer
When full-gushed waters, alive,
Strike on the fountain's bowl
After the air of summer.
~
Tears In Sleep by Louise Bogan
All night the cocks crew, under a moon like day,
And I, in the cage of sleep, on a stranger's breast,
Shed tears, like a task not to be put away---
In the false light, false grief in my happy bed,
A labor of tears, set against joy's undoing.
I would not wake at your word, I had tears to say.
I clung to the bars of the dream and they were said,
And pain's derisive hand had given me rest
From the night giving off flames, and the dark renewing.
Up from the bronze, I saw
Water without a flaw
Rush to its rest in air,
Reach to its rest, and fall.
Bronze of the blackest shade,
An element man-made,
Shaping upright the bare
Clear gouts of water in air.
O, as with arm and hammer,
Still it is good to strive
To beat out the image whole,
To echo the shout and stammer
When full-gushed waters, alive,
Strike on the fountain's bowl
After the air of summer.
~
Tears In Sleep by Louise Bogan
All night the cocks crew, under a moon like day,
And I, in the cage of sleep, on a stranger's breast,
Shed tears, like a task not to be put away---
In the false light, false grief in my happy bed,
A labor of tears, set against joy's undoing.
I would not wake at your word, I had tears to say.
I clung to the bars of the dream and they were said,
And pain's derisive hand had given me rest
From the night giving off flames, and the dark renewing.
domingo, 18 de abril de 2010
sábado, 17 de abril de 2010
vuelve la emigración de españoles
Vuelve la emigración: el número de españoles residentes en el extranjero se acelera.
Más de 120.000 trabajadores han abandonado España en busca de empleo
Carlos Sánchez.- 15/04/2010
La emigración ha vuelto. Desde luego no con los tonos dramáticos que tuvo durante los años 50 y 60, pero emigración al fin y al cabo. Lo dicen los últimos datos del censo de españoles que viven en el extranjero, y que reflejan que en los últimos dos años nada menos que 123.815 españoles se han dado de alta en las distintas oficinas consulares que tiene la Administración en el exterior. En total, y según ese censo, 1.325.348 españoles residen fuera de forma oficial, la cifra más alta en décadas. Todos ellos mayores de 18 años.
Lo más significativo no es sólo la cifra, sino su evolución. Si en 2008 el número de españoles residentes en el extranjero crecía a un ritmo de 36.399 ciudadanos respecto del año anterior; en 2009, el aumento fue de más del doble. En concreto, de 74.814 personas. Tan sólo durante los dos primeros meses de este año, el número de altas se ha incrementado en 12.602 personas, lo que significa que no se trata de un fenómeno puntual ligado a un movimiento no representativo de la población, sino que comienza a tener algo de estructural. O dicho en otros términos. El número de españoles que sale del país para trabajar está creciendo un 6% en términos anuales, el doble de lo que ha sido habitual en la media histórica. Y desde luego muy por encima de lo que está creciendo la población.
La cifra de españoles que han tenido que salir del país en busca de trabajo es probablemente mayor. No todos los nacionales se inscriben en los registros consulares. Los datos corresponden al censo electoral, y por eso se sabe que cuentan con más de 18 años. Es habitual que a medida que se acerca un proceso electoral crece el número de inscritos, por lo que cabe suponer que ese efecto se dejará notar en los próximos trimestres.
En total, y según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) 1.471.691 españoles forman parte del llamado PERE (Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero), pero de esta cifra algo más de 902.000 ciudadanos tienen entre 16 y 64 años.
Crisis económica
La causa principal del fuerte aumento del número de españoles residentes en el extranjero tiene que ver con la crisis económica, lo que ha obligado a muchos trabajadores a buscar empleo fuera del país, pero también con el creciente grado de internacionalización de la empresas española, que ha tenido que salir fuera en busca de nuevos mercados. En la actualidad, algo más de 97.000 empresas españolas exportan, pero con un importante sesgo. Tan sólo las 50 empresas más exportadoras controlan el 31,77% de las ventas al exterior, y son éstas las que desplazan a una parte de sus plantillas en busca de nuevos mercados.
La mayor presencia de España en instituciones multilaterales (FMI, Naciones Unidas o Banco Mundial), junto a la proliferación de actividades relacionadas con políticas de solidaridad (ONGs) o la fuga de científicos para poder seguir investigando, explica también el crecimiento del número de españoles que residen en el extranjero. Además de actividades profesionales en las que hay déficit en otros países, en particular en sanidad o educación.
La gran diferencia con las emigración de los años 50 y 60 es, por lo tanto, que no se trata de una salida forzada por razones de extrema necesidad, sino que afecta sobre todo a trabajadores cualificados que buscan cumplir en el extranjero sus expectativas laborales.
Para hacerse una idea de este fenómeno hay que tener en cuenta que en 2002 el censo electoral de españoles en el extranjero era de 1.025.346 ciudadanos, lo que significa un 30% menos que ahora.
Más de 120.000 trabajadores han abandonado España en busca de empleo
Carlos Sánchez.- 15/04/2010
La emigración ha vuelto. Desde luego no con los tonos dramáticos que tuvo durante los años 50 y 60, pero emigración al fin y al cabo. Lo dicen los últimos datos del censo de españoles que viven en el extranjero, y que reflejan que en los últimos dos años nada menos que 123.815 españoles se han dado de alta en las distintas oficinas consulares que tiene la Administración en el exterior. En total, y según ese censo, 1.325.348 españoles residen fuera de forma oficial, la cifra más alta en décadas. Todos ellos mayores de 18 años.
Lo más significativo no es sólo la cifra, sino su evolución. Si en 2008 el número de españoles residentes en el extranjero crecía a un ritmo de 36.399 ciudadanos respecto del año anterior; en 2009, el aumento fue de más del doble. En concreto, de 74.814 personas. Tan sólo durante los dos primeros meses de este año, el número de altas se ha incrementado en 12.602 personas, lo que significa que no se trata de un fenómeno puntual ligado a un movimiento no representativo de la población, sino que comienza a tener algo de estructural. O dicho en otros términos. El número de españoles que sale del país para trabajar está creciendo un 6% en términos anuales, el doble de lo que ha sido habitual en la media histórica. Y desde luego muy por encima de lo que está creciendo la población.
La cifra de españoles que han tenido que salir del país en busca de trabajo es probablemente mayor. No todos los nacionales se inscriben en los registros consulares. Los datos corresponden al censo electoral, y por eso se sabe que cuentan con más de 18 años. Es habitual que a medida que se acerca un proceso electoral crece el número de inscritos, por lo que cabe suponer que ese efecto se dejará notar en los próximos trimestres.
En total, y según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) 1.471.691 españoles forman parte del llamado PERE (Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero), pero de esta cifra algo más de 902.000 ciudadanos tienen entre 16 y 64 años.
Crisis económica
La causa principal del fuerte aumento del número de españoles residentes en el extranjero tiene que ver con la crisis económica, lo que ha obligado a muchos trabajadores a buscar empleo fuera del país, pero también con el creciente grado de internacionalización de la empresas española, que ha tenido que salir fuera en busca de nuevos mercados. En la actualidad, algo más de 97.000 empresas españolas exportan, pero con un importante sesgo. Tan sólo las 50 empresas más exportadoras controlan el 31,77% de las ventas al exterior, y son éstas las que desplazan a una parte de sus plantillas en busca de nuevos mercados.
La mayor presencia de España en instituciones multilaterales (FMI, Naciones Unidas o Banco Mundial), junto a la proliferación de actividades relacionadas con políticas de solidaridad (ONGs) o la fuga de científicos para poder seguir investigando, explica también el crecimiento del número de españoles que residen en el extranjero. Además de actividades profesionales en las que hay déficit en otros países, en particular en sanidad o educación.
La gran diferencia con las emigración de los años 50 y 60 es, por lo tanto, que no se trata de una salida forzada por razones de extrema necesidad, sino que afecta sobre todo a trabajadores cualificados que buscan cumplir en el extranjero sus expectativas laborales.
Para hacerse una idea de este fenómeno hay que tener en cuenta que en 2002 el censo electoral de españoles en el extranjero era de 1.025.346 ciudadanos, lo que significa un 30% menos que ahora.
viernes, 16 de abril de 2010
los efectos de la falta de confianza
Los efectos de la falta de confianza
GUILLERMO DE LA DEHESA 04/04/2010
Vota Resultado 36 votos La confianza es el elemento clave del funcionamiento de una sociedad y de una economía. Sólo la confianza permite que una persona tenga relaciones o haga negocios con otras personas, y es sólo haciendo negocios entre personas y creando empresas como se crea renta y riqueza. Una prueba clara del valor de la confianza es que hoy se realizan miles de millones de dólares de transacciones diarias en el mundo por teléfono o por ordenador, recibiendo sólo anotaciones en cuenta como respaldo.
La noticia en otros webs
•webs en español
•en otros idiomas
La actitud pesimista de los españoles puede alargar o incluso empeorar la recesión
La confianza puede ser personal, cuando una persona cree y confía en sí misma, lo que le permite tomar iniciativas y riesgos. Puede ser interpersonal, cuando se confía en otras personas, lo que permite tener amigos, participar en organizaciones y asociaciones, pertenecer a la sociedad civil y crear empresas. Finalmente, puede ser impersonal o institucional, lo que permite que las normas, contratos, propiedad privada y otros derechos básicos de un país sean respetados y que su economía funcione eficientemente al confiar sus ciudadanos en la equidad, imparcialidad y eficiencia de las instituciones políticas, sociales y económicas creadas por ellos.
El economista principal del Banco Mundial, Steve Knack, ha demostrado que la enorme diferencia entre la renta por habitante de EE UU y de Somalia está explicada, en su totalidad, por el enorme contraste entre sus niveles de confianza institucional. En Somalia, la ausencia de confianza institucional y de normas e instituciones confiables hace que sea un Estado fallido incapaz de generar iniciativas, inversión y empresas.
Hoy, en un mundo globalizado, la confianza es aún más importante, ya que es la que ha permitido la creciente división internacional del trabajo, en la que cada parte o proceso de una manufactura o de un servicio se produce en países diferentes y se intercambia globalmente, resultando en un progreso económico mundial desconocido hasta ahora.
Ahora bien, la confianza tiende a ser volátil, ya que es una creencia que forma parte de un conjunto más amplio de elementos psicológicos que Keynes denominó animal spirits, es decir, creencias, impulsos y emociones espontáneas inherentes a la condición humana que hacen que una gran proporción de nuestras actividades y decisiones dependan más de estas creencias y motivaciones que crean estados de pesimismo u optimismo que de las expectativas o probabilidades matemáticas.
Por esta razón la ciencia económica no es una ciencia exacta, como es la física, ya que no trata con materia o naturaleza, sino con seres humanos que no responden siempre de la misma manera ante situaciones iguales y que muestran a menudo una racionalidad limitada, especialmente en situaciones de incertidumbre. Mientras que la teoría económica convencional describe un proceso formal de toma de decisiones, en el que las personas consideran todas las opciones disponibles, observan su utilidad y ventajas potenciales y toman su decisión, la realidad muestra que muchas de las decisiones más importantes en la vida de las personas y de las empresas suelen ser tomadas de forma espontánea por tener confianza en que saldrán bien.
Estas creencias que generan confianza o desconfianza son decisivas en los ciclos económicos, ya que pueden acelerar y exagerar sus fases de auge o sus fases recesivas. Por esta razón, el nobel George Akerloff y Robert Shiller, en su reciente libro Animal spirits, basándose en el famoso multiplicador keynesiano (que muestra cómo pequeños estímulos fiscales por el Estado crean un flujo sucesivo de gasto privado en la economía con efectos superiores al inicial), crean el multiplicador de la confianza, ya que sus variaciones al alza también generan efectos sucesivos y multiplicadores en el consumo y la inversión.
La reciente crisis financiera ha mostrado este multiplicador en sentido inverso. La dramática caída de la confianza ha llegado a paralizar los mercados de crédito (que eran demasiado abundantes y baratos), encareciendo y racionando el crédito y la financiación mayorista, acelerando la recesión, reduciendo los efectos del multiplicador keynesiano y obligando a los gobiernos a gastar en exceso.
Reconociendo este creciente peso de la confianza en la economía, gobiernos y bancos centrales siguen muy de cerca los índices de confianza de los consumidores y de los empresarios como posibles predictores de la actividad económica y de los cambios de tendencia en los ciclos económicos para afinar mejor sus políticas fiscales y monetarias contracíclicas. Ahora bien, la evidencia empírica muestra que su capacidad de ser un indicador avanzado es mucho mayor en sus fases recesivas que en las expansivas.
Por lo tanto, los animal spirits en general y la confianza en particular pueden exagerar las fases del ciclo de los negocios, provocando primero fuertes burbujas y luego profundas recesiones, y creando inestabilidad macroeconómica. Pero lo peor de estas expectativas de desconfianza es que tienden a retroalimentarse y a autocumplirse (como las profecías de Robert K. Merton), especialmente en las fases recesivas del ciclo, lo que las torna muy peligrosas.
Estos mismos razonamientos se aplican a la economía española, cuyo crecimiento medio ininterrumpido del 3,5% durante 14 años, claramente por encima de su potencial, que era cercano al 3%, produjo una ola de optimismo y euforia que produjo que el crédito llegara a crecer al 27% -cuatro veces más que el PIB nominal-, alcanzando el 175% del PIB español y el 25% de todo el crédito concedido en la zona euro, cuando el PIB español era sólo el 12% de dicha zona. Y que en 2006 llegaran a iniciarse 760.000 viviendas y a cerrarse 955.000 transacciones inmobiliarias -más que en EE UU con siete veces más población- y que se generara un déficit por cuenta corriente del 10% del PIB, el segundo mayor del mundo en valor.
La crisis financiera llegó en el peor momento, estando los hogares y empresas del sector privado muy endeudados con ahorro extranjero justo cuando los mercados de crédito al por menor y la financiación mayorista se cerraban. Este dramático cambio de ciclo ha hecho que los ciudadanos españoles hayan entrado en una fase de pesimismo y de desconfianza creciente en sus instituciones políticas, sociales y económicas que está en buena parte justificada por el escaso nivel de liderazgo mostrado en todas ellas. Lo peor de esta actitud pesimista es que, de mantenerse, puede llegar a autocumplirse y alargar o incluso empeorar la recesión, más aún si los mercados financieros responden encareciendo el riesgo de España.
Esta situación justifica plenamente que la sociedad civil haga un intento de movilizar a la ciudadanía y evitar que coja miedo, pierda confianza en sí misma y en sus conciudadanos, y quede inerme, cuando resulta que los ciudadanos lo son todo en una democracia, incluido el Estado, que se nutre de sus impuestos y la política misma, que ellos eligen. Por lo tanto, cuanto antes recuperen la confianza en sí mismos y tomen iniciativas individuales o colectivas, antes se recuperará la economía española de esta recesión, ya que existe la certeza histórica de que las crisis siempre acaban.
La campaña estosololoarreglamosentretodos.org no es más que un instrumento meritorio para intentar movilizar a la gente, darle ejemplos reales y positivos de lo que están haciendo muchos otros ciudadanos para salir de su difícil situación y poder así crear un cierto efecto demostración y de contagio favorable para intentar reducir su nivel actual de desconfianza y de pesimismo.
Guillermo de la Dehesa es uno de los cuatro portavoces de la Fundación Confianza.
GUILLERMO DE LA DEHESA 04/04/2010
Vota Resultado 36 votos La confianza es el elemento clave del funcionamiento de una sociedad y de una economía. Sólo la confianza permite que una persona tenga relaciones o haga negocios con otras personas, y es sólo haciendo negocios entre personas y creando empresas como se crea renta y riqueza. Una prueba clara del valor de la confianza es que hoy se realizan miles de millones de dólares de transacciones diarias en el mundo por teléfono o por ordenador, recibiendo sólo anotaciones en cuenta como respaldo.
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La actitud pesimista de los españoles puede alargar o incluso empeorar la recesión
La confianza puede ser personal, cuando una persona cree y confía en sí misma, lo que le permite tomar iniciativas y riesgos. Puede ser interpersonal, cuando se confía en otras personas, lo que permite tener amigos, participar en organizaciones y asociaciones, pertenecer a la sociedad civil y crear empresas. Finalmente, puede ser impersonal o institucional, lo que permite que las normas, contratos, propiedad privada y otros derechos básicos de un país sean respetados y que su economía funcione eficientemente al confiar sus ciudadanos en la equidad, imparcialidad y eficiencia de las instituciones políticas, sociales y económicas creadas por ellos.
El economista principal del Banco Mundial, Steve Knack, ha demostrado que la enorme diferencia entre la renta por habitante de EE UU y de Somalia está explicada, en su totalidad, por el enorme contraste entre sus niveles de confianza institucional. En Somalia, la ausencia de confianza institucional y de normas e instituciones confiables hace que sea un Estado fallido incapaz de generar iniciativas, inversión y empresas.
Hoy, en un mundo globalizado, la confianza es aún más importante, ya que es la que ha permitido la creciente división internacional del trabajo, en la que cada parte o proceso de una manufactura o de un servicio se produce en países diferentes y se intercambia globalmente, resultando en un progreso económico mundial desconocido hasta ahora.
Ahora bien, la confianza tiende a ser volátil, ya que es una creencia que forma parte de un conjunto más amplio de elementos psicológicos que Keynes denominó animal spirits, es decir, creencias, impulsos y emociones espontáneas inherentes a la condición humana que hacen que una gran proporción de nuestras actividades y decisiones dependan más de estas creencias y motivaciones que crean estados de pesimismo u optimismo que de las expectativas o probabilidades matemáticas.
Por esta razón la ciencia económica no es una ciencia exacta, como es la física, ya que no trata con materia o naturaleza, sino con seres humanos que no responden siempre de la misma manera ante situaciones iguales y que muestran a menudo una racionalidad limitada, especialmente en situaciones de incertidumbre. Mientras que la teoría económica convencional describe un proceso formal de toma de decisiones, en el que las personas consideran todas las opciones disponibles, observan su utilidad y ventajas potenciales y toman su decisión, la realidad muestra que muchas de las decisiones más importantes en la vida de las personas y de las empresas suelen ser tomadas de forma espontánea por tener confianza en que saldrán bien.
Estas creencias que generan confianza o desconfianza son decisivas en los ciclos económicos, ya que pueden acelerar y exagerar sus fases de auge o sus fases recesivas. Por esta razón, el nobel George Akerloff y Robert Shiller, en su reciente libro Animal spirits, basándose en el famoso multiplicador keynesiano (que muestra cómo pequeños estímulos fiscales por el Estado crean un flujo sucesivo de gasto privado en la economía con efectos superiores al inicial), crean el multiplicador de la confianza, ya que sus variaciones al alza también generan efectos sucesivos y multiplicadores en el consumo y la inversión.
La reciente crisis financiera ha mostrado este multiplicador en sentido inverso. La dramática caída de la confianza ha llegado a paralizar los mercados de crédito (que eran demasiado abundantes y baratos), encareciendo y racionando el crédito y la financiación mayorista, acelerando la recesión, reduciendo los efectos del multiplicador keynesiano y obligando a los gobiernos a gastar en exceso.
Reconociendo este creciente peso de la confianza en la economía, gobiernos y bancos centrales siguen muy de cerca los índices de confianza de los consumidores y de los empresarios como posibles predictores de la actividad económica y de los cambios de tendencia en los ciclos económicos para afinar mejor sus políticas fiscales y monetarias contracíclicas. Ahora bien, la evidencia empírica muestra que su capacidad de ser un indicador avanzado es mucho mayor en sus fases recesivas que en las expansivas.
Por lo tanto, los animal spirits en general y la confianza en particular pueden exagerar las fases del ciclo de los negocios, provocando primero fuertes burbujas y luego profundas recesiones, y creando inestabilidad macroeconómica. Pero lo peor de estas expectativas de desconfianza es que tienden a retroalimentarse y a autocumplirse (como las profecías de Robert K. Merton), especialmente en las fases recesivas del ciclo, lo que las torna muy peligrosas.
Estos mismos razonamientos se aplican a la economía española, cuyo crecimiento medio ininterrumpido del 3,5% durante 14 años, claramente por encima de su potencial, que era cercano al 3%, produjo una ola de optimismo y euforia que produjo que el crédito llegara a crecer al 27% -cuatro veces más que el PIB nominal-, alcanzando el 175% del PIB español y el 25% de todo el crédito concedido en la zona euro, cuando el PIB español era sólo el 12% de dicha zona. Y que en 2006 llegaran a iniciarse 760.000 viviendas y a cerrarse 955.000 transacciones inmobiliarias -más que en EE UU con siete veces más población- y que se generara un déficit por cuenta corriente del 10% del PIB, el segundo mayor del mundo en valor.
La crisis financiera llegó en el peor momento, estando los hogares y empresas del sector privado muy endeudados con ahorro extranjero justo cuando los mercados de crédito al por menor y la financiación mayorista se cerraban. Este dramático cambio de ciclo ha hecho que los ciudadanos españoles hayan entrado en una fase de pesimismo y de desconfianza creciente en sus instituciones políticas, sociales y económicas que está en buena parte justificada por el escaso nivel de liderazgo mostrado en todas ellas. Lo peor de esta actitud pesimista es que, de mantenerse, puede llegar a autocumplirse y alargar o incluso empeorar la recesión, más aún si los mercados financieros responden encareciendo el riesgo de España.
Esta situación justifica plenamente que la sociedad civil haga un intento de movilizar a la ciudadanía y evitar que coja miedo, pierda confianza en sí misma y en sus conciudadanos, y quede inerme, cuando resulta que los ciudadanos lo son todo en una democracia, incluido el Estado, que se nutre de sus impuestos y la política misma, que ellos eligen. Por lo tanto, cuanto antes recuperen la confianza en sí mismos y tomen iniciativas individuales o colectivas, antes se recuperará la economía española de esta recesión, ya que existe la certeza histórica de que las crisis siempre acaban.
La campaña estosololoarreglamosentretodos.org no es más que un instrumento meritorio para intentar movilizar a la gente, darle ejemplos reales y positivos de lo que están haciendo muchos otros ciudadanos para salir de su difícil situación y poder así crear un cierto efecto demostración y de contagio favorable para intentar reducir su nivel actual de desconfianza y de pesimismo.
Guillermo de la Dehesa es uno de los cuatro portavoces de la Fundación Confianza.
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