viernes, 14 de mayo de 2010

la filosofía y yo

Creo que la filosofía es lo que más me mueve ahora mismo con una intensidad más viva, pero no por la filosofía en sí, que no, ni por su historia que ha dado para volcarse en todas las corrientes y sumergirse en ellas; no es por el pensamiento vivo, es algo muy sutil y proviene de las mismas fuentes de la filosofía, creo yo, como cuando surgía en Grecia, donde el pensamiento era algo que realmente movía las conciencias. Yo creo que por eso tiene esa fuerza en mí. Porque me mueve con un ímpetu que otras dedicaciones que yo he hecho no han logrado, ni siquiera la música, la composición musical, me llama tanto la atención; y otras actividades así placenteras pues me distraen todo lo más; pero la filoso fía es capaz de llevarme a a viva desesperación conmigo misma; claro que no dejo de descubrir pensamientos brillantes, claro que sigo con Virginia aunque ella es filósofa de interiores y con María Zambrano que es filósofa más con una filosofía de conceptos pero también de grandes interiores; y todo ello me lleva nuevamente a renovarme en mi filosofía; sí estábamos allí con a filosofía hermenéutica de Gadamer, con Heidegger, que eran filosofías más comprometidas con la historia efectual, incluso la fenomenología; pero también estábamos con la filosofía crítico reconstructiva de la razón radical y de la razón total, realmente llevada por Habermas y Otto Apel, que eran filsofías que ponían una crítica a esta razón comprensiva de la hermenéutica histórico social y le hacían una crítica de acuerdo con la razón práctica trascendental; en fin, estábamos viviendo los últimos momentos de la filosofía y yo estaba algo cansada por ello; cuando ahora me he encontrado viviendo la filosofía como en su niñez ahora con María Zambrano y de vuelta con sus maestros, con Ortega y Zubiri, sobre todo, para encontrarnos incluso aquí, en la razón de nuestra España, si es que esto es algo donde podemos sumergirnos aunque sea estéticamente, dado los problemas que atravesamos estos días a nivel global también, dentro de nuestras economías, y las vivencias que sostenemos todos de carácter sacrificial, donde un ídolo se inmola como ídolo y se idolatra y a la par, todos nos sacrificamos por él. Y estamos viendo como el lujo que hemos sostenido y que hemos llevado se nos va y estamos diciendo, y ¿para qué una vida de lujo? ¿Es esto el capitalismo? No, desde luego, no podemos esperarlo todo de él. Y por eso ando estos días con la filosofía.

Y es que hoy me encuentro la noticia de que hasta los mismos funcionarios de a pie -que ya son unos privilegiados sociales- se comparan con los políticos y los ministros y con los privilegios que estos tienen por la función pública que llevan, en donde se cuentan el numero de dias de vacaciones, de dietas, de tiempo que deben cotizar para sus pensiones, realmente muy poco en comparación con el resto de los mortales, y se ve todas las prebendas que ellos tienen; claro que está muy bien que les recorten el sueldo dicen estos funcionarios, pero no a nosotros solamente sino a ellos, con todos estos privilegios que tienen desmesurados. Pues se supone que un político también debe tener otra forma de vivir antes de que llegase al cargo y no es necesario tanta benevolencia.
Y así está el país recortando el sueldo a los funcionarios, a ver en qué termina y hasta dónde llega el recorte; muchos están pensando ya en las pensiones, nada menos.

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